SALEN A LA LUZ POR PRIMERA VEZ DESPUES DE MUCHOS A脩OS DE SU FALLECIMIENTO ESTAS PALABRAS DE LA ACTRIZ CUBANA馃嚚馃嚭 ALINA RODR脥GUEZ PARA SU PUEBLO Y SUS SEGUIDORES FIELES:
SALEN A LA LUZ POR PRIMERA VEZ DESPUES DE MUCHOS A脩OS DE SU FALLECIMIENTO ESTAS PALABRAS DE LA ACTRIZ CUBANA馃嚚馃嚭 ALINA RODR脥GUEZ PARA SU PUEBLO Y SUS SEGUIDORES FIELES:
Si estas l铆neas llegan a leerse cuando ya mi voz no pueda temblar en un escenario ni en la sala de una casa humilde, que se sepa que las escrib铆 con el mismo amor con el que una madre arropa a su hijo en la madrugada cuando se va la luz.
Yo no aprend铆 a querer a Cuba desde la comodidad ni desde la distancia. La quise desde la cola del pan, desde el calor pegado a la piel, desde el silencio de los que no tienen nada pero comparten lo poco. La quise en cada personaje que hice, porque cada mujer que interpret茅 llevaba dentro el dolor callado de esta tierra.
Hay d铆as en que el pa铆s pesa como un cansancio viejo. Caminas por sus calles y ves edificios que se caen a pedazos como si tambi茅n estuvieran agotados de esperar. Ves miradas que no son de derrota, sino de resistencia… y eso duele m谩s. Porque el cubano no se rinde, pero vive al l铆mite del alma.
Me duele la despedida constante. Las casas que se quedan sin hijos, las mesas con sillas vac铆as, los abrazos que se guardan para un “alg煤n d铆a”. Me duele la madre que finge ser fuerte cuando su muchacho se va, y el muchacho que se hace el valiente mientras se rompe por dentro en un aeropuerto.
Yo eleg铆 quedarme. No por sacrificio, sino por pertenencia. Porque mi voz, mi cuerpo y mi historia estaban hechos de esta isla. Porque alguien tiene que contar lo que pasa desde adentro, con honestidad, sin maquillaje, sin consignas, sin miedo.
No escribo desde la pol铆tica, escribo desde la vida. Desde la anciana que vende man铆 para poder cenar, desde el ni帽o que juega sin zapatos pero con una risa que ilumina la cuadra, desde el actor que ensaya con hambre y aun as铆 cree en el aplauso.
Cuba es una contradicci贸n que duele y enamora al mismo tiempo. Es belleza y ruina, esperanza y agotamiento, m煤sica y silencio. Y yo la amo as铆, incompleta, rota, viva.
Si alg煤n d铆a estas palabras se leen cuando yo ya no est茅, no quiero que se usen para la tristeza solamente. Quiero que sirvan para recordar que este pa铆s no es solo sus carencias, sino su gente. Que mientras exista un cubano capaz de compartir un caf茅, de hacer re铆r en medio del apag贸n, de decir “resuelve” con dignidad, este pa铆s no estar谩 perdido.
Yo me voy con la tranquilidad de haber sido hija de esta tierra. Con el dolor de no verla sanar como merece, pero con la certeza de que alg煤n d铆a lo har谩. Porque los pueblos, como los actores, pueden caer muchas veces… pero siempre se levantan para la 煤ltima escena.
Y cuando ese d铆a llegue, ojal谩 alguien recuerde que aqu铆 hubo una mujer que am贸 profundamente a su pa铆s, con todas sus sombras y todas sus luces.
Alina.

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